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Meiga

La Meiga, Lepidorhombus wiffiagonis, es un pez blanco, pertenece a la familia de los Escoftálmidos. Recibe distintos nombres según las regiones donde nos encontremos. En Baleares y Cataluña se llama bruixa; en Cantabria, ojito; en Galicia, rapante de manchas o meiga y en el País Vasco, itxas oillarra.

> Características

Presenta un cuerpo ovalado alargado y piel fina. Su cuerpo es translúcido.

Su boca es muy grande y oblicua. La mandíbula inferior es ligeramente prominente. Posee los ojos en el lado izquierdo muy juntos, siendo su diámetro superior a la longitud de morro.

El origen de la aleta dorsal está muy cerca del morro. La aleta dorsal y anal terminan en el nacimiento de la cola.

Habitualmente su color es pardo claro con manchas oscuras sobre la parte posterior de la aleta dorsal y de la anal.

Mide de 20 a 50 cm, pudiendo alcanzar los 60 cm. Los ejemplares grandes pesan hasta 1 Kg, aunque suelo pesar unos 250 gr.

Se alimenta de crustáceos, cefalópodos y alevines.

> Variedades

Además de la meiga o gallo común se encuentra otra especie muy similar:

  • Gallo moteado, Lepidorhombus boscii, que se diferencia del primero por las cuatro manchas oscuras que posee en la parte final de su cuerpo y porque su tamaño es menor.
  • Existen también especies similares al gallo pero que no tienen nada que ver con él y que ni siquiera pertenecen al mismo género. Éste es el caso de las llamadas «peludas», unos peces planos que pertenecen al género Arnoglosus, entre los que destaca la Arnoglosus kessleri, un pescado que se diferencia de la meiga por su color oscuro y por las pequeñas manchas que presenta por todo el cuerpo.

> Propiedades nutritivas

VITAMINAS

Destaca su contenido en vitaminas del grupo B (B3, B9, B12). Permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, (hidratos de carbono, grasas y proteínas) e intervienen en procesos de gran importancia (formación de glóbulos rojos, síntesis de material genético, funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas, etc.).

MINERALES

Destaca en su aporte de potasio fundamentalmente, seguido del de sodio y calcio:

  • El potasio es responsable de normalizar el balance de agua en el organismo, participa en el mecanismo de contracción y relajación de los músculos, y en su mantenimiento saludable. Es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo ya que participa en una amplia diversidad de funciones básicas e imprescindibles.
  • El sodio, ayuda a la regulación de la presión arterial y el volumen sanguíneo. Es esencial para el correcto funcionamiento de músculos y nervios y participa en el equilibrio osmótico: concentración de sustancias dentro y fuera de las células.
  • Calcio es fundamental para la construcción de huesos y dientes y su preservación. Es necesario también para la contracción muscular, actividad mental y metabolismo. Las embarazadas o mujeres que están dando de mamar requieren un aporte extra de este mineral.

> Valor nutricional

 

 Tipo Por 100g 
 Energía (Kcal)     83
 Proteínas (g)     18,1
 Hidratos de Carbono (g)     0,0
 Fibra (g)     0,0
 Grasa total (g)     1,1
 Saturadas (g)     0,28
 Monoinsaturadas (g)     0,19
 Poliinsaturadas (g)     0,49
 Omega 3 (g)     –
 Colesterol (mg)     60,3
 Minerales  
Calcio (mg)     91,3
Hierro (mg)     30,6
Zinc (mg)     0,4
Sodio (mg)     135
Potasio (mg)     265
Vitaminas  
Vitamina A (µg)     Tr
Vitamina B3 (µg)     4,6
Vitamina B9 (µg)     11,0
Vitamina B12 (µg)      1,1
Vitamina E (µg)     Tr
TEMPORADA DE PESCA

Marzo y abril.

ARTES DE PESCA

Este producto se captura con redes de arrastre.

> Hábitat

Es demersal, es decir, que vive muy próximo al fondo, en los bancos arenosos de la masa de agua que es su hábitat a unos 1000 o 900 metros aproximadamente.

Se encuentra en las aguas del Atlántico nororiental, en el Cantábrico y en el Mediterráneo occidental.

Habita a profundidades de entre 100 y 400 metros, aunque puede encontrarse incluso a 800 metros.

> Alérgenos

Los alérgenos principales del pescado son las parvalbúminas, un grupo de proteínas que se encuentran en los músculos de las diferentes especies de pescado. Por ello, la mayoría de las personas alérgicas al pescado lo son frente a diferentes especies de pescado a la vez, aunque los pescados azules tienen menos cantidad de paravalbúmina, lo que explica que sean menos alergénicos. También se han descrito otras proteínas que pueden actuar como alérgenos, como el colágeno, pero son específicas de especie y las personas sensibilizadas a esta proteína pueden tolerar pescados de otros grupos

Los alérgenos principales del pescado son unas proteínas altamente termoestables, es decir, resistentes al calor y que no se modifican al cocinarlas. Son también proteínas altamente resistentes tanto al ácido como la acción o digestión enzimática intestinal con lo que al no ser destruidas por nuestras enzimas gástricas pueden ocasionar sintomatología grave.

Los síntomas de la alergia al pescado pueden ser resuello o respiración sibilante («pitos» al respirar), problemas para respirar, tos, ronquera, opresión de garganta, dolor de estómago, vómitos, diarrea, ojos lloros, picor y/o hinchazón ocular, urticaria, granos o ronchas rojas, inflamación, disminución de la tensión arterial, que puede provocar mareos y/o pérdida de la conciencia.

La alergia al pescado puede provocar una reacción alérgica grave, que recibe el nombre de anafilaxia. La anafilaxia al principio se puede manifestar como si se tratara de una reacción alérgica leve y luego empeorar rápidamente, pudiendo llevar a la persona a tener problemas para respirar y/o a perder la conciencia. Si no se trata, la anafilaxia puede poner en peligro la vida del afectado.

ANISAKIS – Es importante remarcar que a veces el pescado y los cefalópodos se pueden encontrar parasitados por un nemátodo llamado Anisakis simplex. La sintomatología que puede ocasionar este parásito es muy variada (desde urticaria, anafilaxia e incluso asma) y este tipo de reacción se conoce con el nombre de anisakiosi gastroalérgica. Existen dos maneras de eliminar las larvas de anisakis: congelar el pescado a -20 grados, un mínimo de 24 horas o cocinar el alimento a más de 60 grados durante al menos 10 minutos. El 1 de diciembre de 2006 se publicó el decreto 1460/2006 que obliga a congelar aquellos pescados destinados al consumo crudo o semicrudo.